Presión de los gremios para obtener una rebaja

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Sindicatos reclamarán esta semana medidas de alivio para casi 3 millones de trabajadores.

Gran parte del sindicalismo redoblará desde esta semana la presión sobre el Gobierno para obtener cambios en el impuesto a las ganancias que alivien los sueldos de los 3 millones de trabajadores afectados por la desactualización del mínimo no imponible.

Los gremialistas alineados con Sergio Massa concretarán en los próximos días una iniciativa que se suspendió la semana pasada por problemas de organización: reunirán a un numeroso plantel sindicalistas del Frente Renovador para exigirle a Cristina Kirchner que decida –cuanto antes– la actualización del mínimo no imponible.

El encuentro es impulsado por la mesa sindical del massismo, que lideran miembros de cuatro de las centrales obreras: Héctor Daer (Sanidad), de la CGT Balcarce; Carlos Acuña (estaciones de servicio), de la CGT barrionuevista, Alberto Murúa (plásticos), de la CGT moyanista, y Fabián Alessandrini (ATE Zona Norte), de la CTA oficialista.

Massa fue el primero que puso el reclamo sobre ganancias en la agenda de la campaña y presentó un proyecto de ley para gravar la renta financiera y ajustar el mínimo no imponible, incluyendo su actualización automática según el índice de salarios en blanco.

Anteayer, en Mar del Plata, el intendente de Tigre volvió a desafiar a la Casa Rosada: –Dicen que no se puede (modificar el impuesto) porque, en realidad, no le quieren gravar la renta financiera a los sectores concentrados. Así, encontramos un jubilado, un trabajador o una pyme que paga ganancias y aquel que compra y vende sociedades, acciones o bonos termina siendo beneficiado y no lo paga–.

Por otra parte, la CGT Balcarce analizará esta semana las propuestas que le presentará a Cristina Kirchner para financiar la reforma del impuesto a las ganancias, tal como les pidió a empresarios y sindicalistas, el miércoles pasado, en Santa Cruz. La central obrera K desempolvará un proyecto que había impulsado hace un año el sindicalista de docentes privados Horacio Ghilini y que surgió del Centro de Estudios Socioeconómicos y Sindicales (CESS).

Al frente de esta entidad, financiada por varios gremios, está Sergio Carbonetto y antes fue dirigida por su padre, el economista Daniel Carbonetto, quien asesoró a Eduardo Duhalde, Adolfo Rodríguez Saá y Hugo Moyano y que también le aporta ideas a Guillermo Moreno.

La propuesta de Ghilini sobre ganancias incluía estos puntos: –Aumentar el piso del impuesto para los solteros sin hijos, subir el mínimo no imponible para los casados con dos hijos, gravar las transacciones financieras realizadas tanto en la Bolsa de Valores como en el Mercado Abierto Electrónico, duplicar las retenciones sobre las exportaciones del sector minero, reajustar los valores fiscales de los terrenos rurales de la provincia de Buenos Aires y actualizar el cuadro de escalas de ganancias, de tal manera que el tributo afecte únicamente a los trabajadores de más altos ingresos–.

La CGT que conduce el metalúrgico Antonio Caló tiene previsto pedirle a la Presidenta una reunión a solas para presentarle sus propuestas sobre Ganancias e insistirle en el resto de su agenda de demandas, como la universalización de las asignaciones familiares y el reintegro de los fondos de las obras sociales, entre otros puntos.

En la CTA oficialista también tienen previsto insistir en alguna iniciativa sobre ganancias, vinculada con una reforma tributaria –más progresiva–, aunque su titular, Hugo Yasky, aclaró que se tratará de –una propuesta que le cierre al Gobierno, que no signifique desfinanciar al Estado y que también sea positiva para los trabajadores–.

En la CGT Azopardo, mientras tanto, aseguran que esta semana Hugo Moyano volverá a la carga con el reclamo de ganancias, sobre todo para no quedar atrás de otros sectores sindicales ya que él fue el primero que volvió a instalar el tema como una de las principales exigencias sindicales durante una marcha de camioneros, en julio pasado.

Fuente: IProfesional

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